Ni el calor abrasador del estío frena el incesante pulso creativo de Israel B. El autoproclamado como «La cabra» de la escena urbana madrileña ha lanzado su nuevo EP, «Cómo coronar a un rey sin cabeza«, un compendio de seis pistas donde el artista parece dispuesto a desafiar las expectativas, explorando nuevos registros sónicos y abrazando una inusual (para él) dosis de optimismo. Es un movimiento audaz, una maniobra para reclamar su cetro en el rap nacional, pero ¿logra realmente su cometido
Israel B siempre ha operado en los márgenes de una melancolía cruda y una introspección sombría, cimentando su reputación sobre ritmos lánguidos y letras que navegaban entre la calle y la psique atormentada. Este nuevo EP, sin embargo, se desmarca con una voluntad explícita de «experimentar» y mostrar una faceta más «positiva». La apertura con ‘Da igual‘ y su instrumental de trap es, en sus propias palabras, una explosión de energía. Un intento de manifestar bienestar y fortaleza que, aunque forzado en su verbalización («es raro porque casi siempre me siento así pero no lo reflejo en la música»), se percibe en la capa superficial del beat. La misma vibra se le atribuye a ‘Ávalon‘, su «hermana primera», donde se busca la reafirmación. Si bien es loable el intento de romper el molde, la genuinidad de esta euforia en el contexto de su obra previa es algo que el oyente deberá juzgar.
‘Ey Bae Bae‘ es el siguiente corte, presentado como un rincón íntimo que solo se revela a unos pocos elegidos. La idea de una complicidad no pública es interesante, pero la ejecución tiende a difuminarse en un terreno demasiado familiar, donde la conexión se anuncia más que se construye musicalmente. Es en la lírica donde Israel B, a menudo, encuentra su fortaleza, y aquí el concepto es más potente que el resultado final.
El verdadero giro llega con ‘Tony Toca‘, el egotrip se asoma, con Israel B sentando cátedra y afirmando que lo simple no es tan fácil a veces. El guiño a Tony Touch y Mucho Muchacho con el sampleo es un punto álgido, una reverencia necesaria a los arquitectos del rap en español, como el propio Israel reconoció. Este es el terreno donde el artista se siente más cómodo, y la entrega es más convincente, aunque no exenta de la autoconciencia de quien sabe que está rindiendo tributo.
El EP continúa con ‘Inmortal‘, una colaboración con el chileno Aqua VS. Si ‘Da Igual‘ y ‘Ávalon‘ ya buscaban esa vibra de sentirse bien, ‘Inmortal‘ redobla la apuesta con una sonrisa más amplia en la boca. Es un esfuerzo por consolidar esta nueva narrativa de positividad, aunque el sentirse inmortal (aunque inmortal hay solo uno) sugiere una autoconciencia que roza la ironía, algo que Israel B maneja con astucia.
El cierre con ‘Calm Down‘ retoma una de las vertientes más interesantes del artista: la introspección. Esta canción es descrita como un «momento que me guardo para mí», un refugio en la música y un reflejo de la sensación que le produce crear. Es en estos momentos de vulnerabilidad controlada donde Israel B brilla con mayor autenticidad, recordándonos el pulso que le ha valido su lugar en la escena.
«Cómo coronar a un rey sin cabeza» es, sin duda, un trabajo que busca romper moldes en la carrera de Israel B. Las seis historias diferentes, cada una con su atmósfera, evidencian un esfuerzo por probar nuevas pieles. La versatilidad está ahí, sí, pero el resultado es desigual. Mientras que algunos cortes demuestran un intento genuino por expandir su rango, otros caen en una ambigüedad que no termina de cuajar con la profundidad habitual de su lírica. Es un EP de transición, quizás, en el que Israel B está tanteando el terreno para ver dónde clavar su nueva corona. Una cosa es segura: su prolífica producción y su constante experimentación mantienen la intriga sobre lo que «La cabra» nos tiene preparado a continuación. Y conociéndole, seguro que las sorpresas no tardarán en llegar.

