enero 26, 2022

B-Side Festival 2015: Un pequeño gran festival.

Con once ediciones ya a sus espaldas, B-Side Festival flojeaba en cuanto un cartel demasiado pequeño para lo que nos trajo tan solo un año atrás (Love of lesbian, 2manydjs, Dorian, Elyella DJS, Fangoria…), pero sin duda alguna, se ha vuelto a consolidar un año más como un referente en cuanto a festivales pequeños, a pesar de que ese mismo día se celebraba el criticado Dcode Festival.

Pero lo que hace grande al B-Side Festival, no es su cartel exactamente. Diréis, ¿entonces qué es? ¿El precio de la cerveza? Pues sí, también, pero no solo eso. Cuando la temporada de festivales está prácticamente acabada, y cuando no hay festivales a la vista, tienes dos opciones: la primera, empezar a sacar la ropa de invierno y llorar, y la segunda, ir al B-Side Festival (no, la opción del Dcode ni se plantea). Bueno, al grano, que se hace tarde.

The Purple ElephantsLo primero nada más llegar al B-Side Festival, es visitar el B-Side de tapas. Una excusa más para adelantar la fiesta, disfrutando de buena música y buena cerveza por las plazas de Molina de Segura. Me decanté por ver el acústico de The Purple Elephants acompañado de una buena sesión por Women Beat. Los primeros han ido escalando poco a poco el panarama indie murciano, y casi que el nacional. Desde que ganaron el con curso TalentoSOS del SOS 4.8 se les puede ver en muchísimas salas y seguro que los volveremos a ver en varios festivales, aunque quizás ese acústico no pegaba demasiado a la hora de la siesta (siendo aun así un buen directo). Women Beat sin embargo, si que pegaban e hicieron que todo el personal despertara a golpe de temazo y de cerveza.

Tras este pre-festival por llamado de algún modo, por fin ponemos rumbo al B-Side Festival, el cuál nos esperaba con un genial dos por uno en cerveza, aunque doliera un poquito la baja de Gavin James, que realmente era parte de la poca innovación del cartel del B-Side Festival. Pero bueno, mientras que disfrutábamos cerveza en mano de fondo nos deleitaban Vincent Valera y más tarde Sergio Galián.

Y por fin llegó el primer concierto de la tarde, aunque con poquito público todo sea dicho, a pesar de ese magnífico en dos por uno. Automatics saltaban al escenario con un público aún pequeñito, pero con muchas ganas de darlo todo. A pesar de no haberlos visto nunca, reconozco que me gustaron bastante, y despertaron mis ganas de indagar más sobre ellos.

Después la cLa Habitación Rojaerveza se me acabó, y tuve que ir a por otra, mientras que Julio Ródenas llegaba justo a la hora punta en la que el público iba aumentando para abrir paso después a La Habitación Roja. Pero terminó Julio Ródenas, y yo aún seguía en mi cola para conseguir la cerveza, sin contar la cola que tuve que hacer para los baños. Tras esas dos colas, por fin nos dirigimos a ver a La Habitación Roja, a los que quizás yo les tengo manía, pero no consigo de pillarlos en directo. Lo hacen bien, tienen ganas encima del escenario, pero quizás les falta algo, aunque aún no sé el qué (también se unió que el escenario del B-Side Festival sonaba bastante mal). Aún así, siempre acabamos coreando unas cuantas canciones como ‘Ayer’, ‘Si tú te vas’ ‘Indestructibles’. Estoy seguro de que acabarán gustándome, y les daré otra oportunidad.

Y ya se acercaba la hora… No, no hablo de la hora en la que se acababa el dos por uno (que no importaba, puesto que la cerveza seguía siendo barata), sino la hora en la que los de Pucho se subirían a las tablas. Lo que todo el mundo esperaba, el concierto de Vetusta Morla. Eran los cabezas indiscutibles del festival, los que hicieron que esta edición (a pesar de ser un cartel muy flojo) batiera récord de asistencia, dejando desbordados baños y barras. Sabíamos, que a pesar de haberlos visto más de una decena de veces, no nos decepcionarían. Y así fue, dieron un conciertazo. Aunque el sonido no acompañara (ese escenario llevaba sonando fatal durante toda la noche), Vetusta Morla demostraron porque están donde están. Pusieron el broche de oro a su gira por festivales presentando «La Deriva» y dudo mucho que decepcionaran a alguien. Tiraron de clásicos y de no tan clásicos, pero no importaba el público ya se sabe cada una de las canciones que tienen este cuarteto. Desde ‘Fuego‘, ‘Tour de Francia’ o ‘Golpe maestro’ pasando por ‘Mapas’, ‘El hombre del saco’ o ‘Baldosas amarillas’ hasta llegar a sus clasicazos como son ‘Copenhage’ o ‘Lo que te hace grande’. Cada una de esas canciones que sonaron el concierto, fueron acompañadas de una escenificación increíble, con un carisma que pocos pueden alcanzar, que puso su acto final con ‘Los días raros‘. Esperamos simplemente que vuelvan pronto, y que nos vuelvan a hacer disfrutar como siempre lo hacen.

Vetusta MorlaRecargamos pilas con otra cerveza, que aunque sin el dos por uno, seguían siendo bastante baratas, y esperamos a ver a Cycle, que sonaban fatal (seguramente el directo de Vetusta terminaron de fastidiar el equipo de sonido), pero que nos hicieron saltar bastante aunque entre un público bastante inferior al de Vetusta Morla. La fiesta de despedida vino con ‘Confussion’ en la que no se veía a nadie parado

¿Pero alguien ha dicho fiesta de despedida? Eso le tocaba a Buffetlibre, que son expertos en fiestas, y para fiesta la que montaron en el B-Side Festival. Poco público para terminar, pero un fin de fiesta digno. En definitiva, el B-Side Festival se ha consolidado ya como una de las apuestas claras para el final de temporada de festivales, pero sin llegar a cuajar. Le falta un cartel más variado, con apuestas más arriesgadas y sin rotar a los cabezas de cartel de turno (Love of lesbian, Lori Meyers, Vetusta Morla). B-Side Festival podría ser algo más que un pequeño festival, cuidando un poco más el cartel, y detalles como el sonido (aunque el año anterior no se notó para nada) o algunas colas.

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