The Hanging Stars presentan en abril su sexto disco, grabado con equipos analógicos en Escocia bajo la producción de Gerard Love. El sexteto británico consolida su alianza con el público peninsular en una extensa gira de salas.

La reinterpretación europea de la música de raíces norteamericanas vivirá un hito destacado la próxima primavera con el regreso a los escenarios españoles de The Hanging Stars. La formación londinense ha confirmado un itinerario de seis actuaciones durante el mes de abril de dos mil veintisiete para presentar en directo los temas de «Just A Day«, su sexto trabajo de larga duración. El recorrido arrancará el 13 de abril en la sala Loco Club de Valencia para continuar al día siguiente en el Rock & Blues Café de Zaragoza. La gira alcanzará su ecuador el 15 de abril en el Espacio Escándalo de Madrid y el 16 en El Andén de San Sebastián, encaminándose en su tramo final hacia la Factoría Cultural de Avilés el 17 de abril para culminar la serie de conciertos el 18 de abril en la sala Capitol de Santiago de Compostela.
Este retorno a los escenarios nacionales llega en un momento de plena madurez artística para el combo capitaneado por el vocalista y guitarrista Richard Olson, recordado también por su destacada andadura en la formación The See See. La banda afronta esta nueva etapa con una alineación renovada que ha permitido redefinir su propuesta instrumental, depurando los arreglos para concentrarse en una arquitectura sonora basada en el diálogo de las guitarras de doce cuerdas, la solidez rítmica y un sofisticado trabajo de armonías vocales a cuatro voces que expande los límites habituales del sonido cósmico y psicodélico.
Una grabación analógica en las Highlands escocesas bajo la producción de Gerard Love
El álbum «Just A Day«, publicado oficialmente a través del prestigioso sello independiente Loose Music, fue concebido y registrado en las instalaciones de los estudios Clashnarrow, el refugio de grabación gestionado por el histórico músico Edwyn Collins en las tierras altas de Escocia. Para dar forma al proyecto, la agrupación contó con la labor de producción compartida entre Gerard Love, figura clave en la trayectoria de Teenage Fanclub, y Sean Read, colaborador habitual en los trabajos del grupo. La grabación se completó en un intenso periodo de apenas una semana utilizando equipamiento y microfonía vintage, una elección técnica que aporta un matiz orgánico y cálido al acabado final.
El resultado es un tratado melódico luminoso que oscila con naturalidad entre el jangle pop de ascendencia sesentera, la psicodelia pastoral, el country cósmico y el rock melódico de corte clásico. A través de composiciones como ‘All Your Yesterdays‘, ‘The Glasshouse‘, ‘Let It Slide‘ o ‘Big Red Car‘, la banda evoca el magisterio de referentes como The Byrds, Big Star, Tom Petty o los propios Spiritualized, tejiendo un discurso poético atravesado por la nostalgia, la fragilidad de la rutina contemporánea y el impulso renovador de los nuevos comienzos.

