noviembre 3, 2026

Bradford Cox recupera Atlas Sound quince años después y vuelve a abrir la puerta de su universo más personal

El músico de Deerhunter publica ‘Octoberland’, su primera canción como Atlas Sound desde 2011. El regreso llega después de una larga ausencia de los escenarios y de una actuación sorpresa en la que presentó ocho composiciones inéditas.

Hay artistas que parecen necesitar una banda para encontrar su lugar en el mundo, Bradford Cox nunca ha sido exactamente uno de ellos aunque su nombre está inevitablemente asociado a Deerhunter, uno de los grupos más singulares del indie estadounidense de las últimas dos décadas, siempre ha mantenido una vía de escape propia: Atlas Sound, el proyecto en el que podía grabar, experimentar y dar forma a canciones sin tener que responder a las reglas de una banda.

Ahora ha decidido recuperarlo. ‘Octoberland‘ es la primera canción nueva de Atlas Sound en quince años y supone el regreso discográfico de una de las identidades más personales de Bradford Cox. No es todavía el anuncio de un nuevo álbum, pero sí una señal inequívoca de que algo vuelve a ponerse en marcha.

Para entender por qué importa, conviene recordar quién es el hombre que está detrás de ambos nombres.

Bradford Cox, el otro rostro de Deerhunter

Bradford Cox es el cantante, guitarrista y principal impulsor creativo de Deerhunter, la banda de Atlanta que durante los años dos mil ayudó a ensanchar los límites del rock independiente estadounidense. Desde sus primeros trabajos, el grupo desarrolló una identidad difícil de encasillar, en la que convivían el ruido, la psicodelia, el shoegaze, el krautrock y una sensibilidad pop que aparecía cuando menos se esperaba.

Discos como «Cryptograms«, «Microcastle» o «Halcyon Digest» convirtieron a Deerhunter en una referencia para quienes buscaban algo distinto a las fórmulas más previsibles del indie rock. Su música podía resultar envolvente y abrasiva, luminosa y extraña, a veces dentro de una misma canción. Pero Cox tenía otras inquietudes que no siempre encontraban acomodo en el trabajo colectivo, de ahí que Atlas Sound se convirtiera en un espacio paralelo, más libre y menos condicionado por la dinámica de una banda.

El nombre tiene un origen casi doméstico: Cox empezó a experimentar con grabaciones cuando era adolescente, utilizando una máquina de karaoke y varias cintas de casete para superponer voces, guitarras y sonidos. En una entrevista con Pitchfork recordó cómo descubrió que podía grabar una pista, reproducirla en otro aparato y añadir nuevas capas hasta construir una composición, no necesitaba una banda. Ni siquiera necesitaba un estudio convencional.

Aquella manera de trabajar terminaría definiendo Atlas Sound: canciones construidas a partir de fragmentos, grabaciones, samplers, guitarras, sintetizadores y voces que parecían llegar desde una habitación situada a medio camino entre el sueño y la vigilia.

Atlas Sound, el laboratorio de Bradford Cox

Entre 2008 y 2011, Atlas Sound publicó tres álbumes: «Let the Blind Lead Those Who Can See But Cannot Feel«, «Logos» y «Parallax«. Tres trabajos que mostraban una faceta distinta de Bradford Cox y que, escuchados en conjunto, permiten entender por qué el proyecto fue mucho más que un simple pasatiempo paralelo a Deerhunter.

El primero, publicado en 2008, era un disco de canciones íntimas, atmósferas difusas y una fragilidad que contrastaba con los momentos más ruidosos de su banda. «Logos» amplió aquel universo con colaboraciones y una escritura más abierta, mientras que «Parallax» llevó su música hacia un territorio más reposado, melancólico y contemplativo.

Especialmente recomendable es ‘Walkabout‘, incluida en «Logos«, una canción construida junto a Noah Lennox, conocido como Panda Bear, que representa muy bien la capacidad de Cox para convertir pequeñas ideas melódicas en algo hipnótico. También merece la pena regresar a ‘Mona Lisa‘, de «Parallax«, o a ‘Recent Bedroom‘, del primer álbum, para descubrir la dimensión más casera y experimental del proyecto.

Después de «Parallax«, Atlas Sound fue desapareciendo del primer plano. Deerhunter continuó publicando discos y girando, hasta que en 2019 apareció «Why Hasn’t Everything Already Disappeared?«, el último álbum de la banda hasta la fecha. Desde entonces, Cox se mantuvo prácticamente apartado de la actividad pública. En 2023 protagonizó una actuación experimental puntual en un mercado de antigüedades de Athens, Georgia, pero no hubo una vuelta sostenida a los escenarios.

¿Por qué vuelve ahora?

La reaparición empezó a tomar forma en septiembre de 2026. Atlas Sound fue anunciado por sorpresa en el cartel del festival Making Time, en Filadelfia. Era su primera actuación en directo desde 2019, al margen de aquella aparición experimental de 2023, y nadie esperaba demasiado más que una oportunidad de volver a ver a Bradford Cox sobre un escenario.

Pero el concierto terminó siendo algo más: Cox presentó ocho canciones inéditas, interpretadas con una instrumentación austera en la que tuvieron protagonismo un bajo, unas campanas y su sampler SP-404. Al terminar, repartió entre los asistentes hojas con las letras y los títulos de las composiciones, algunas de ellas marcadas con la palabra «DRAFT», como si quisiera dejar claro que aquellas canciones todavía estaban en proceso.

Durante la actuación agradeció al promotor Dave P. que le hubiese animado a regresar ¡Incluso bromeó con la posibilidad de que, sin aquella invitación, quizá hubiese permanecido otros siete años en casa!

Un mes después llegó ‘Octoberland‘, la primera de aquellas nuevas composiciones que ha recibido una versión de estudio. El tema conserva algunos de los rasgos más reconocibles de Atlas Sound: una melodía delicada, voces suspendidas en la distancia, arreglos contenidos y una atmósfera inquietante que se va transformando sin necesidad de grandes explosiones. El videoclip, dirigido por el propio Cox y rodado en blanco y negro, prolonga esa sensación de extrañeza.

¿Es el comienzo de un nuevo álbum? Todavía no hay confirmación, lo que sí está previsto es que Atlas Sound vuelva a los escenarios en 2027, con actuaciones anunciadas en Big Ears, Kilby Block Party y Primavera Sound, en Barcelona. La presencia de Cox en el festival barcelonés será una de las oportunidades para comprobar cómo evoluciona esta nueva etapa.

Quizá no exista una explicación más profunda que la que él mismo dejó entrever en Filadelfia: alguien le animó a salir de casa, volvió a encontrarse con el escenario y tenía nuevas canciones que compartir. A veces los regresos no necesitan una gran declaración de intenciones.

Quince años después de «Parallax«, Bradford Cox vuelve a Atlas Sound, no sabemos todavía si lo hace para quedarse, si estas canciones terminarán formando un nuevo disco o si estamos ante una etapa breve. Pero ‘Octoberland‘ demuestra que aquel universo de grabaciones domésticas, melodías fantasmales y experimentación pop sigue teniendo algo que decir. Y que, para uno de los músicos más inquietos del indie estadounidense, todavía hay canciones que necesitan encontrar su propio nombre.

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