Los georgianos The Pink Stones y los tejanos Restos unen fuerzas en una gira conjunta por España el próximo mes de enero de 2027 para presentar sus nuevos discos.

Hay geografías musicales que operan como un territorio mutante, capaz de absorber el peso de una tradición centenaria para mutarla en un artefacto contemporáneo de urgencia poética y latido psicodélico. La escena del rock americano contemporáneo se prepara para vivir uno de los periplos más estimulantes del próximo invierno con la visita conjunta de dos de sus formaciones más magnéticas: los georgianos The Pink Stones y los tejanos Restos unirán fuerzas el próximo mes de enero de dos mil veintisiete para sacudir los escenarios de media España. Con una hoja de ruta que arrancará el diecinueve de enero en el valenciano Loco Club, el tour recorrerá de forma consecutiva Madrid en la sala El Sol, Zaragoza en el Rock & Blues Café, Avilés en la Factoría Cultural, Vitoria-Gasteiz en Helldorado y Segovia en el espacio Octavo Arte, configurando un mapa sonoro indispensable para los devoradores de guitarras de raíz y desvíos espaciales.
Desde el epicentro cultural de Athens, en Georgia, The Pink Stones se han consolidado como una de las propuestas más lúcidas e irreverentes de la nueva Americana a partir de una deconstrucción libérrima de la herencia sureña. Al frente de la nave, Hunter Pinkston ha sabido ensamblar un crisol estilístico donde convergen el folk fronterizo, el bluegrass, los arpegios de vocación psicodélica y las armonías del soul clásico, huyendo de cualquier tentación fosilizada de la nostalgia. Tras el impacto de su aclamado debut con «Introducing… The Pink Stones» y la posterior confirmación de madurez que supuso «You Know Who«, la banda ha publicado recientemente su trabajo más expansivo hasta la fecha, titulado «Thank the Lord… it’s The Pink Stones«, un tratado de country-rock heterodoxo impregnado de agudeza narrativa, melancolía crepuscular y destellos de gospel psicodélico.
Del twang georgiano a la psicodelia tejana
Compartiendo trinchera sónica en esta andadura peninsular aparecerán los texanos Restos, formados en Austin sobre los cimientos de la extinta Western Youth para abrazar una mutación radical del folk-rock clásico de los 60 y 70. Su sonido opera como un puente invisible entre la elegancia melódica de resonancias butikeras a lo Tom Petty o The Byrds y el vértigo alucinado de la psicodelia primigenia de los trece pisos de los 13th Floor Elevators. Coincidiendo con la inminente llegada de su segundo álbum de estudio, «In Plain View«, la banda llega dispuesta a disolver definitivamente las fronteras tradicionales del género mediante texturas abrasivas y un pulso instrumental de raíz profundamente texana.
Esta conjunción sobre las tablas de ambos proyectos representa una celebración sin coartadas del subsuelo rockero norteamericano, ofreciendo a los devoradores de la vanguardia sónica una oportunidad única de presenciar el estado de gracia de una tradición que se niega a momificarse en los manuales de historia. Las seis citas previstas para este próximo enero prometen erigirse en sendos rituales de comunión guitarrera, confirmando que la savia de las grandes carreteras de Estados Unidos encuentra en estos laboratorios de directo su hábitat natural más salvaje y contemporáneo.

