El rock americano, en su acepción más pura y comunitaria, tiene en Cordovas a uno de sus guardianes más fervientes. La banda de Nashville, que ya dejó una huella profunda en el Azkena Rock Festival de 2023 y completó una extenuante gira por la península en 2024, confirma su retorno a los escenarios españoles para el próximo mes de mayo. El motivo es la presentación de su quinto álbum de estudio, «Back to Life«, un trabajo que promete consolidar esa mezcla de armonías celestiales y espíritu fronterizo que los ha convertido en una banda de culto en nuestro país.

El periplo de mayo no será un simple trámite promocional, sino una nueva demostración de fuerza de un proyecto que entiende la música como un oficio sagrado. La gira recorrerá el Estado con paradas en Girona (12 de mayo, Platea), Valencia (13 de mayo, Loco Club), Madrid (14 de mayo, Copérnico), Zaragoza (15 de mayo, Rock & Blues Café), Avilés (16 de mayo, Factoría Cultural) y Bilbao (17 de mayo, Kafe Antzokia).
El nuevo disco, que verá la luz el 30 de enero bajo el sello Yep Roc Records, representa el paso al frente más decidido de la formación hasta la fecha. Si sus trabajos anteriores exploraban los márgenes de la libertad creativa, «Back to Life» se presenta como su obra más enfocada y cohesionada.
Liderados por Joe Firstman y Lucca Soria, el grupo ha sabido destilar una década de kilómetros y grabaciones para entregar un repertorio que evoca la maestría técnica de The Band o la libertad psicodélica de los Grateful Dead, pero con una pátina de frescura contemporánea. Son canciones trabajadas con el mimo de quien conoce el canon de los clásicos (Crosby, Stills & Nash sobrevuelan sus armonías), pero que no teme imprimir una personalidad propia, ruda y brillante a la vez.
Para entender el sonido de Cordovas es necesario mirar hacia su epicentro creativo en Todos Santos (México). Allí, la banda ha establecido un complejo que funciona como un refugio de creación constante, donde la frontera entre la vida y el arte se difumina. No se trata de un retiro espiritual al uso, sino de un laboratorio de convivencia donde músicos, colaboradores y amigos entrelazan sus ritmos vitales para escribir canciones y grabar maquetas entre Nashville y tierras mexicanas.
Esta filosofía comunitaria es la que otorga a sus directos esa naturalidad orgánica tan difícil de encontrar en la industria actual. En sus conciertos, Cordovas no solo interpreta temas; despliega un universo de colaboración donde el virtuosismo individual se somete siempre al bienestar de la canción.
Tras su paso por grandes formatos, el regreso a las salas en mayo permitirá apreciar los matices de «Back to Life» en su entorno ideal. La calidez del club potencia la propuesta de una banda que ha sabido crecer desde la independencia más absoluta, ganándose el respeto de la crítica por su respeto reverencial al sonido analógico y a la interpretación en vivo.
Con esta gira, Cordovas no solo presenta un álbum, invita a su audiencia a participar en un ritual de resistencia cultural. En un mundo acelerado, la propuesta de Firstman y Soria es una invitación a detenerse, escuchar las armonías y creer, aunque sea por un par de horas, en el poder regenerativo del rock americano más auténtico.

