Hay figuras en el rock que no necesitan presentación, cuyo sonido es una huella dactilar grabada a fuego en la historia del metal. Zakk Wylde es una de ellas. El icónico guitarrista y su banda, Black Label Society, han confirmado su regreso a los escenarios con un nuevo álbum bajo el brazo y una gira europea que tendrá en Barcelona su única y exclusiva parada en territorio español.
La cita, marcada en el calendario para el próximo 4 de agosto en la sala Razzmatazz, se perfila como un ejercicio de purismo sonoro y potencia bruta. En un momento donde la música en directo busca recuperar su esencia más visceral, el regreso de la formación neoyorquina supone un reencuentro necesario para una comunidad de fieles que profesa una devoción casi religiosa por el «Capítulo» (como denominan a su club de seguidores).
Para entender la relevancia de Black Label Society es imprescindible mirar la figura de su líder. Zakk Wylde no es solo un virtuoso de las seis cuerdas; es el heredero de una tradición que conecta directamente con los cimientos del género. Mano derecha de Ozzy Osbourne desde 1987, Wylde ha sabido compaginar su proyecto personal con responsabilidades de calado histórico, como ocupar actualmente el puesto del añorado Dimebag Darrell en la celebrada reunión de Pantera.
Su admiración por los pioneros del heavy metal es tal que mantiene vivo Zakk Sabbath, un proyecto paralelo dedicado exclusivamente a la obra de Black Sabbath. Toda esa herencia se filtra en la propuesta de Black Label Society: un metal contemporáneo que no renuncia al virtuosismo, pero que se sustenta en riffs demoledores y una intensidad emocional que encuentra su punto álgido en himnos de culto como ‘Stillborn‘, la sentida ‘In This River‘ o la contundente ‘Suicide Messiah‘.

La noche del 4 de agosto no será una velada convencional. Black Label Society no llega sola; la gira se completa con un acompañamiento de lujo que garantiza una experiencia inmersiva desde la apertura de puertas. Una dupla de bandas invitadas garantiza una jornada de contrastes y alta intensidad sonora.
Por un lado, las suecas Thundermother desembarcarán con su propuesta de rock and roll puro y raíces clásicas; una formación que se ha consolidado como una de las más demandadas de la escena europea gracias a una energía femenina arrolladora y un directo que no concede tregua.
Como contrapunto, el quinteto angelino Thrown Into Exile será el encargado de elevar las revoluciones con su metal agresivo y de impecable factura técnica. Su actuación funcionará como el preámbulo idóneo, preparando el terreno para la esperada descarga de distorsión y virtuosismo de Zakk Wylde.
El directo de Black Label Society es una demostración de carisma y fuerza que atraviesa generaciones. Con más de dos décadas de trayectoria, la banda ha refinado un espectáculo que es tanto una celebración de la guitarra eléctrica como una comunión con su audiencia.

