La 83ª edición de los Globos de Oro, celebrada el 11 de enero en el Beverly Hilton de Los Ángeles, estaba destinada a ser una noche de glamour y reconocimientos, con Nikki Glaser como anfitriona por segundo año consecutivo y una transmisión en vivo por CBS y Paramount+. Sin embargo, uno de los momentos más recordados (y virales) no vino de los premios ni de los discursos emotivos, sino de la aparición del icónico rapero Snoop Dogg, quien presentó el galardón al Mejor Podcast y terminó censurado por una confesión demasiado sincera. En un evento que suele equilibrar elegancia y controversia, Snoop –fiel a su estilo y su falta de filtros– inyectó una dosis de autenticidad callejera que generó risas, memes y un debate sobre los límites del humor en premios mainstream.
El contexto del incidente se remonta al rol de Snoop como presentador invitado para la categoría de Mejor Podcast, un premio que ganó Amy Poehler con su programa Good Hang. Snoop entró al escenario con su carisma habitual, al ritmo de su clásico ‘Drop It Like It’s Hot‘, recibiendo una ovación de pie del público. Desde el principio, intentó relajar el ambiente formal de la gala, dirigiéndose a los asistentes con un entusiasmo contagioso: «¡Para la música! Necesito que os soltéis un poco. ¡Estos son los doble-G, los Golden Globes, y estáis con el D-O-double-G! ¡Disfrutad, no seáis unos estirados, moveos un poco!». Bromeó sobre la importancia de los podcasters, llamándolos «los verdaderos ganadores» y destacando cómo esta forma de entretenimiento se ha convertido en un pilar cultural accesible para todos. Tras abrir el sobre y anunciar a Poehler como vencedora, hizo una pausa dramática para conectar con el público, pero fue entonces cuando soltó la frase que obligó a los censores a actuar: «I’m high as a motherfucker right now. Y’all had me here too damn long!».
La transmisión estadounidense, sujeta a las estrictas regulaciones de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), bleepó inmediatamente la expresión, convirtiéndola en un pitido cómico que no hizo más que amplificar el impacto. En versiones internacionales y clips en redes sociales, la frase completa se coló, convirtiéndose en el centro de la polémica. Snoop, con su habitual desparpajo, no pareció inmutarse: continuó con la presentación como si nada, entregando el premio a Poehler, quien respondió con risas y un abrazo, reconociendo el humor del momento. Este no es un incidente aislado en la carrera de Snoop Dogg; el artista ha hecho de su afición por la marihuana una parte integral de su imagen pública, desde álbumes como «Doggystyle» hasta negocios como su línea de cannabis Death Row y colaboraciones con Martha Stewart en programas de cocina.
Las reacciones no se hicieron esperar. En la sala, el público estalló en carcajadas, con celebridades como Timothée Chalamet y Margot Robbie visiblemente divertidos, rompiendo el protocolo rígido de la gala. Poehler, al aceptar el premio, bromeó al respecto: «Snoop, gracias por hacer que esto sea inolvidable. Y sí, todos estamos un poco colocados de emoción aquí». En redes sociales, el clip se convirtió en trending topic mundial con hashtags como #SnoopGlobes y #CensoredDogg, acumulando millones de views en TikTok e Instagram en cuestión de horas.
No todo fue risas: algunos críticos conservadores, como columnistas de Fox News, lo tildaron de «inapropiado para horario familiar», recordando incidentes pasados como el de Will Smith en los Óscar. Sin embargo, la mayoría de las respuestas fueron positivas, celebrando la autenticidad de Snoop en un Hollywood cada vez más pulido. John Mayer, amigo y colaborador en Dead & Company, tuiteó: «Snoop siendo Snoop. Legendario». Incluso Nikki Glaser, la anfitriona, lo mencionó en su monólogo de cierre: «Gracias a Snoop por recordarnos que los Globos de Oro también pueden ser divertidos. Y no, CBS, no lo censuréis».
Snoop Dogg, con su legado desde la Costa Oeste hasta el mainstream global, no solo presentó un premio; desafió el statu quo con humor y honestidad. El bleep de Snoop no silenció su voz; al contrario, la amplificó.

