El trío californiano presentará su flamante segundo álbum, «Thank God It’s Almost Monday», en las salas Razz2 y Wagon con una descarga directa de energía.

Hay calendarios emocionales diseñados para hacer las paces con el día más detestados de la semana, transformando el pánico al despertador del lunes en una descarga inapelable de hedonismo guitarrero. Bajo esa premisa tan luminosa como irreverente, el trío californiano almost monday ha confirmado su asalto a la península para febrero de 2027 con la gira de presentación de su flamante segundo álbum. La expedición sonora arrancará el miércoles 18 de febrero sobre el escenario de la sala Razz2 en Barcelona y continuará al día siguiente, el jueves 19 de febrero, en la Sala Wagon de Madrid, prometiendo inyectar una dosis de surf-pop y electricidad soleada en el crudo invierno peninsular.
Almost Monday integrada por Dawson Daugherty al frente de la voz, Cole Clisby a las seis cuerdas y Luke Fabry al bajo ha recorrido un trayecto trepidante desde que irrumpieran en el tablero global en 2020 con aquel himno instantáneo titulado ‘Broken People‘. lejos de encasillarse en el chicle indie de usar y tirar, el grupo de San Diego ha ido puliendo una arquitectura de melodías contagiosas y ritmos vibrantes que les ha valido el aplauso transversal de cabeceras internacionales y un palmarés de más de mil quinientos millones de reproducciones en plataformas. Su música ha abandonado los márgenes del circuito juvenil para colarse por las rendijas del celuloide y la pequeña pantalla en producciones de primer nivel emitidas por gigantes como Netflix, HBO Max o la ESPN.
La visita a nuestro país llega espoleada por el reciente lanzamiento de «Thank God It’s Almost Monday«, su esperado segundo trabajo de estudio editado este mismo septiembre. Compuesto por trece cortes que demuestran una ambición compositiva mucho más audaz (con singles magnéticos como ‘delicate‘, ‘no more regrets‘, ‘superprism‘ o ‘skinny dip‘), el álbum consolida a la formación como una de las escasas excepciones capaces de conjugar la inmediatez pop con una honestidad desarmante en directo. Tras foguearse en el foso de colosos como Lollapalooza, BottleRock o el Governor’s Ball, y compartir tablas con pesos pesados de la talla de Kings of Leon, el trío pisa nuestro territorio en su momento de madurez creativa más efervescente.
Asistirse a cualquiera de sus dos citas en febrero significará comprobar por qué la nueva generación del indie-pop encuentra en estos californianos un refugio contra la solemnidad impostada del rock contemporáneo. En un tiempo donde las bandas parecen salir de una plantilla de despacho de multinacional, recuperar el rastro salitre y la urgencia melódica de almost monday se antoja la mejor terapia posible para desafiar al calendario.

