Saibran, el nuevo proyecto formado por Cibrán García (la mitad de Boyanka Kostova) junto a Julián Goicoa y Fiz García (de Mundo Prestigio), quienes han abierto el primer capítulo de una trilogía conceptual que va del crepúsculo al amanecer. Y para empezar, nos sueltan «Atardecer harmonioso con gotas de primavera«, un LP debut que es pura honestidad, rap clásico y el trackeo de una noche gallega sin pretensiones.
Este primer álbum se sitúa temporalmente desde que sales de casa hasta que arranca la madrugada. El concepto es tan simple como potente: documentar las cavilaciones que van desde las cuestiones más livianas y la retranca del día a día, antes de que la noche obligue a la introspección más seria que vendrá en los siguientes discos.
Saibran se planta en la vanguardia mirando al pasado, y esa es su genialidad. Producido por Mundo Prestigio, el álbum se acerca al rap más clásico, moviéndose en un rango cómodo de 90-100 BPM. Lo crucial es que no es beat prefabricado: cuenta con numerosos instrumentos grabados analógicamente. Cibrán (como MC), Ju (bajo) y Fiz (batería) traen la instrumentación orgánica y la fuerza del directo al estudio, rompiendo con la frialdad digital que domina el panorama.
El cancionero es un auténtico paseo de madrugada que te sienta a tomar algo. Temas como ‘O quinto mundo‘, ‘Cubata en vaso de tubo‘ o ‘No ceo non se pode fumar‘ destilan el colegueo y la cotidianidad. Hay colaboraciones que enriquecen el viaje, como las de Dj Mil en ‘Puretismo‘ y ‘Tarde’’
El álbum se articula en siete temas más un detalle exquisito para el connoisseur: el hidden track ‘Meu‘. Este sencillo, que la banda describe como más oscuro y sucio que el resto del LP, es una grabación en directo que sirve de nexo y pista oculta a la vez. Es el guiño que nos prepara para la oscuridad y la crudeza que traerá el segundo LP, producido por Møu, donde el proyecto se acercará al trap y a la electrónica para narrar lo que pasó a lo largo de la noche.
«Atardecer harmonioso con gotas de primavera» es la confirmación de que Saibran no tiene ataduras. Es un debut audaz y conceptual que se niega a la prisa y apuesta por el rap clásico y orgánico para hablar de lo más banal y lo más profundo. Es un disco lleno de retranca gallega y que respira honestidad. Saibran no solo ha publicado un álbum, ha inaugurado una promesa de trilogía que nos tendrá enganchados hasta el amanecer.

