El artista canadiense rompe las reglas de la industria y sube a las plataformas sus enigmáticos trabajos independientes «Dog on a Rock», «Seven Off the Two», «Seaplane Dog» y «The View from Tian Tian».
El músico canadiense Mac DeMarco ha vuelto a sacudir los cimientos de la industria musical con su habitual elegancia informal y un movimiento tan inesperado como prolífico. El cantautor, que había limitado la distribución de su material más reciente a pequeños lanzamientos en formato físico durante sus directos, ha decidido incorporar de forma oficial a los servicios de streaming un total de cuatro nuevos álbumes de estudio. Esta maniobra comercial y creativa amplía de golpe el catálogo del artista a través de su propio sello, Mac’s Record Label, sorprendiendo a una legión de seguidores que hasta ahora solo había podido atesorar estas grabaciones en ediciones limitadas en CD repartidas de manera casi clandestina en sus conciertos.
Los discos que ya se encuentran disponibles en la red corresponden a los títulos «Dog on a Rock«, «Seven Off the Two«, «Seaplane Dog» y el más reciente «The View from Tian Tian«. En su conjunto, este cuádruple lanzamiento agrupa nada menos que cuarenta y siete composiciones que mantienen la esencia orgánica, pausada y melancólica característica de la etapa reciente del autor de «Salad Days«. Lejos de la grandilocuencia promocional de las grandes multinacionales, el proyecto recupera la fascinación por el secreto y la inmediatez, recompensando en su día a los asistentes más fieles de sus giras internacionales con unos objetos de coleccionista que ahora quedan abiertos al escrutinio global.
En el plano estrictamente sonoro, estas cuatro entregas profundizan en la vertiente más instrumental y atmosférica del músico, un camino que ya comenzó a explorar de forma abierta en entregas anteriores de menor formato. La inmensa mayoría de los cortes prescinden de la estructura canónica de la canción pop tradicional para decantarse por texturas de soft-rock ambiental y viñetas instrumentales donde la voz, cuando aparece, funciona casi como un elemento acústico más integrado en el colchón instrumental. Del total del repertorio publicado, apenas un par de excepciones quiebran la norma de titular los temas con meras referencias cronológicas basadas en fechas de grabación, encontrando nombres propios únicamente en las canciones ‘Madam Crown‘ y ‘Wave Goodbye‘, ambas albergadas dentro de «Seaplane Dog«.
Este lanzamiento masivo consolidad la incansable ruta vital en la que se halla sumergido el artista desde la publicación de su anterior trabajo formal, «Guitar«. Lejos de adoptar las dinámicas estrictas de promoción a las que obliga el mercado contemporáneo, DeMarco continúa gobernando los tiempos de su carrera con total independencia creativa, compaginando una intensa agenda de directos que le llevará por escenarios de medio mundo durante los próximos meses con la edición sorpresiva de un material que demuestra que la inspiración del compositor canadiense fluye sin necesidad de filtros ni calendarios corporativos.

