El rock and roll, en su acepción más pura y humeante, recupera este viernes a uno de sus baluartes más innegociables. Gluecifer, la formación noruega que personificó la urgencia del género a finales de los noventa, pone fin a más de veinte años de silencio discográfico con la publicación de «Same Drug New High«. El álbum, que ha visto la luz este 16 de enero es un recordatorio eléctrico de que, mientras el mundo se obsesiona con el cambio constante, los de Oslo permanecen como una roca sólida ajena a las fluctuaciones de las modas.
Desde su irrupción en 1994, el grupo construyó una reputación basada en una mezcla infalible de punk rock irresistible, clasicismo guitarrero y destellos de glam. Tras una disolución en 2005 que pareció definitiva, su regreso triunfal en el Azkena Rock Festival de 2018 prendió de nuevo una mecha que ahora estalla en forma de nuevas composiciones. Gluecifer vuelve no por nostalgia, sino para reclamar un trono que nunca terminó de ser ocupado en su ausencia.

La celebración de este nuevo capítulo discográfico no se limitará al estudio. La banda ha diseñado una gira española que recorrerá cuatro ciudades clave durante el mes de marzo de 2026, asegurando una puesta en escena donde el sudor y la velocidad volverán a ser protagonistas. La gira arrancará en Barcelona el 18 de marzo en la sala Apolo, para continuar al día siguiente, el 19 de marzo, en la sala Wagon de Madrid.
El fin de semana llevará el sonido de los «Kings of Rock» hacia el sur y el levante. El 20 de marzo recalarán en la sala Custom de Sevilla, cerrando este periplo nacional el domingo 22 de marzo en el Palau Alameda de Valencia. Estas citas representan una oportunidad excepcional para comprobar cómo ha madurado una banda que ha hecho del directo su hábitat natural, acumulando cientos de actuaciones a lo largo de su trayectoria.
Para que la experiencia sea completa, Gluecifer no viajará en solitario. Los encargados de abrir fuego en cada una de las fechas serán sus compatriotas The Good The Bad and The Zugly. El grupo de punk rock, conocido por un humor satírico que se ha vuelto más afilado y cáustico con el paso de los años, se presenta como el contrapunto perfecto para caldear el ambiente. Su propuesta, directa y sin concesiones, asegura que la energía no decaiga desde el primer acorde de la noche.
En una industria musical que a menudo parece guiada por algoritmos y tendencias efímeras, el regreso de Gluecifer se percibe como un acto de resistencia. «Same Drug New High» mantiene la esencia que les hizo grandes: estribillos adictivos y una sección rítmica que no concede tregua. Tras haber vendido miles de copias y haber influido en toda una generación de bandas europeas, el quinteto noruego regresa con la convicción de quien sabe que su receta sigue siendo necesaria.
Las entradas para la gira, que promete ser uno de los eventos más comentados del circuito rockero de 2026, ya generan una alta expectación. El regreso de los reyes es un hecho y, a juzgar por el adelanto de su nuevo material, la dosis de rock and roll que traen consigo vuelve a ser de la máxima pureza.

