febrero 10, 2026

La voz de 3 Doors Down se apaga tras una batalla contra el cáncer

El mundo del rock pierde una de sus voces más icónicas de los 2000: Brad Arnold, cantante, compositor y cofundador de 3 Doors Down, falleció este pasado 7 de febrero a los 47 años. La banda anunció la noticia en un comunicado compartido en sus redes sociales, revelando que Arnold falleció pacíficamente en su hogar de Escatawpa, Mississippi, rodeado de su familia, tras una valiente batalla contra el cáncer de riñón en etapa 4, diagnosticado en mayo de 2025. “Con su amada esposa Jennifer y su familia a su lado, pasó pacíficamente en su sueño, rodeado de seres queridos, después de su valiente batalla contra el cáncer”, escribió la banda. Arnold, cuya energía y letras introspectivas definieron una era del post-grunge americano, deja un legado de himnos que capturaron la angustia juvenil y la redención personal.

Nacido el 27 de septiembre de 1978 en Escatawpa, un pequeño pueblo de Mississippi, Bradley Kirk Arnold creció en un entorno humilde donde la música era un escape. En la escuela secundaria, formó la banda en 1996 con el guitarrista Matt Roberts, el bajista Todd Harrell y el guitarrista Chris Henderson. Inspirados por el grunge de los 90 y el rock sureño, el grupo (inicialmente llamado The Better Life) adoptó el nombre 3 Doors Down tras ver un letrero en una puerta. Arnold, que empezó como bateria antes de pasar al micrófono, fue el motor creativo: escribió la mayoría de las letras, infundidas en sus experiencias personales de lucha y superación.

El éxito llegó explosivo con su debut «The Better Life«, que vendió más de 6 millones de copias solo en EE.UU. gracias a singles como ‘Kryptonite‘, que alcanzó el número 3 en el Billboard Hot 100 y se convirtió en un himno de la era post-Nirvana. Arnold cantaba con una voz potente y emotiva, capaz de pasar de la vulnerabilidad a la explosión roquera en segundos. La banda acumuló 21 singles en el Top 40, 12 en el Top 10 y tres número 1: ‘Kryptonite‘, ‘Here Without You‘ y ‘When I’m Gone‘. Álbumes como «Away from the Sun«, «Seventeen Days» y «3 Doors Down» vendieron más de 20 millones de copias, posicionando al grupo como uno de los actos más comerciales del rock alternativo de los 2000s.

Pero el camino no fue fácil. Arnold luchó abiertamente contra la adicción a las drogas durante los años de fama máxima. En su autobiografía Higher Than Hope: The Journey of a Rock Star, detalló su problema con la heroína y la cocaína, que casi destruye la banda en los 80-90. Su recuperación en los 90s se convirtió en un relato de redención que inspiró canciones como ‘Away from the Sun‘ o ‘It’s Not My Time‘. En entrevistas recientes, Arnold hablaba de su fe cristiana y su familia como pilares, y en 2025 reveló su diagnóstico de cáncer de riñón en etapa 4, que se extendió a los pulmones. A pesar de eso, siguió actuando en la gira con Daughtry hasta finales de 2025, demostrando su resiliencia.

La muerte de Arnold cierra un capítulo doloroso para 3 Doors Down, que ya había perdido a Matt Roberts (guitarrista original) en 2016 por sobredosis. El grupo, conocido por su post-grunge melódico y letras sobre amor perdido, aislamiento y superación, influenció a generaciones de bandas como Daughtry, Nickelback o incluso acts alternativos que tomaron su mezcla de rock accesible con profundidad emocional. Sus hits siguen sonando en radios, playlists y eventos deportivos, recordándonos una era donde el rock americano era masivo pero personal.

En este magazine, honramos a Arnold por su capacidad para convertir el dolor en himnos universales. ‘Joy to the World‘, con su optimismo contagioso, o ‘Here Without You‘, con su melancolía cruda, son testamentos a una voz que capturaba la complejidad humana. Su partida a , tras una batalla valiente, deja un vacío en el rock, pero su legado sigue resonando.

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