La ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, celebrada el 7 de febrero en el icónico San Siro Stadium de Milán, fue un espectáculo de armonía cultural y artística que fusionó historia italiana, moda y música en un tributo a las dos ciudades anfitrionas. Pero uno de los momentos más memorables llegó de la mano de Mariah Carey, quien sorprendió al público con una interpretación de ‘Nel blu, dipinto di blu‘ (conocida como ‘Volare‘) de Domenico Modugno, seguida de un medley inesperado con su propio himno ‘Nothing Is Impossible‘. La diva del pop, envuelta en un diseño deslumbrante de Fausto Puglisi, no solo homenajeó a Italia cantando en italiano, sino que culminó con una nota aguda estratosférica que unió ambos temas en un cierre inolvidable.
El tema de la ceremonia, ‘Harmony‘, representaba la unión entre la vibrante Milán y la montañosa Cortina d’Ampezzo, y la actuación de Carey encajó perfectamente en esa narrativa. Rodeada de un caleidoscopio de colores y luces que evocaban el cielo italiano, Mariah abrió con ‘Nel blu, dipinto di blu‘, un clásico de 1958 que Modugno popularizó en Eurovisión y que se convirtió en símbolo de libertad y alegría postbélica. Su interpretación fue un tributo respetuoso, aunque con un toque personal: la cantante leyó fonéticamente las letras en italiano, lo que generó un resultado algo impostado pero encantador, como si estuviera aprendiendo el idioma en tiempo real para conectar con el público local. «Such a dream come true to perform (in Italian!) at the Milano Cortina 2026 Olympic Winter Games Opening Ceremony», escribió después en Instagram, reconociendo el desafío y agradeciéndolo con un ‘Nothing Is Impossible!‘.
Lo que elevó el momento a legendario fue la transición sorpresa al final: Mariah extendió una nota aguda imposible, uniendo ‘Nel blu, dipinto di blu‘ con ‘Nothing Is Impossible‘, uno de sus temas más inspiradores. Esa nota final, sostenida con la potencia vocal que la ha definido durante décadas, pareció desafiar la gravedad y el frío invernal del estadio. Fue un cierre que dejó al público boquiabierto, uniendo el himno italiano de libertad con su mensaje de superación personal. Aunque algunos críticos señalaron un posible lip-syncing parcial , la emoción fue genuina, y el medley se convirtió en viral inmediato en redes.
Este regreso invernal de Mariah Carey es particularmente poético. La «Reina de la Navidad» ha dominado los inviernos durante años con ‘All I Want for Christmas Is You‘, un hit que resurge cada diciembre como un ritual global. Pero en 2026, cambia el trineo por los Juegos Olímpicos: en lugar de villancicos, ofrece un tributo italiano en un estadio nevado, demostrando su versatilidad y su capacidad para adaptarse a contextos inesperados. Carey, que ha actuado en eventos como los Juegos Olímpicos de Verano de Atlanta 1996 o el Super Bowl, añade ahora los Juegos de Invierno a su legado, fusionando su pop diva con el patrimonio cultural italiano. El hecho de cantar en italiano, aunque fonéticamente, añade un encanto humano: no es perfección robótica, sino un esfuerzo genuino por honrar al anfitrión, recordándonos que Mariah, a sus 56 años, sigue arriesgando y conectando.
Las reacciones no se hicieron esperar. En el estadio, el público de 70.000 personas estalló en aplausos, y figuras como Andrea Bocelli (que también actuó) y Laura Pausini elogiaron su valentía. Críticos como The New York Times destacaron el «sueño hecho realidad» de Carey, aunque algunos, como en Fox News, cuestionaron el lip-syncing y el teleprompter visible. Pero el consenso es positivo: en un mundo dividido, esta performance fue un puente de armonía, alineada con el tema de la ceremonia compuesto por Andrea Farri.
Este momento es fascinante por lo que dice de Mariah Carey como icono eterno: una artista que transforma el invierno en su territorio, ya sea con villancicos o medleys olímpicos. Su voz, esa nota final que desafía lo posible, es un recordatorio de que la música trasciende barreras.

