El rock británico, ese que se forja en el asfalto y se alimenta de la urgencia del directo, tiene un nuevo nombre propio que ha empezado a resonar con fuerza en la península. Laurie Wright, el joven rockero que este verano dejó una marca indeleble en el Azkena Rock Festival con una actuación incendiaria en la Virgen Blanca, ha confirmado su primera gira de salas por el Estado para abril.
La expectación es alta. Tras demostrar que es capaz de dominar las grandes distancias de un festival, Wright apuesta ahora por el cuerpo a cuerpo. La gira, que recorrerá cinco ciudades, permitirá al público español experimentar de cerca esa mezcla de frenesí y magnetismo que le ha valido elogios de leyendas como Liam Gallagher, Rod Stewart o Pete Doherty.

La primavera de 2026 será el momento en que el británico presente su propuesta sonora en espacios donde la proximidad potencia la crudeza de su banda. Las fechas confirmadas son las siguientes:
- 22 de abril: Valencia (Loco Club)
- 23 de abril: Madrid (Sala B)
- 24 de abril: Zaragoza (Rock & Blues Café)
- 25 de abril: Avilés (Factoría Cultural)
- 26 de abril: Donostia (Dabadaba)
Cada una de estas paradas ha sido seleccionada para encajar con un sonido que bebe directamente de la tradición de los clubes londinenses, donde la energía se siente en cada rincón de la sala.
Originario del sudoeste de Midlands, pero curtido en la mítica zona de Camden Town, Laurie Wright ha sabido canalizar la herencia del rock británico en un cóctel explosivo. Su estilo es un crisol donde conviven el movimiento punk, el pub rock y el rhythm & blues de los años 60, todo ello bajo un tamiz marcadamente mod.
Escuchar a Wright es encontrar ecos de Dr. Feelgood y The Clash, pero también la frescura melódica de The Libertines o los primeros Arctic Monkeys. Es una propuesta que no oculta sus raíces en el britpop y el soul clásico, pero que suena necesaria y actual gracias a una actitud desbordante. No es casualidad que haya colgado el cartel de sold out en varias ciudades del Reino Unido; su hábitat natural es el escenario y su lenguaje es la furia compartida con el público.
Laurie Wright llegará a España con tres discos de estudio bajo el brazo. El último de ellos, «Power of 3«, publicado el pasado septiembre, será el eje central de un repertorio que destaca por su mensaje directo y una instrumentación que suena cruda y urgente. Junto a su banda, reconocida por una pegada sónica impecable, Wright promete conciertos donde no habrá espacio para la complacencia.
Esta gira de salas en 2026 se perfila como la oportunidad definitiva para ver a un artista en pleno ascenso antes de que, previsiblemente, salte a escenarios de mayor aforo. Para los amantes del rock con alma de pub y actitud de estadio, la cita con este joven británico es, sencillamente, obligatoria.

