septiembre 5, 2026

Mikkey Dee regresa a los escenarios españoles para reactivar el legado sagrado de Motörhead

Hay biografías musicales que funcionan como un territorio sagrado donde el ruido y la furia no se negocian en los despachos de las multinacionales, sino que se defienden a golpes de doble bombo y napalm sónico. El próximo mes de diciembre, la península ibérica se prepara para acoger el temblor sísmico que supone el retorno a nuestros escenarios de Mikkey Dee, el indomable arquitecto rítmico que sostuvo los cimientos de Motörhead durante sus dos últimas e inapelables décadas de exceso. Lejos de cualquier ejercicio de nostalgia higiénica o de las patéticas operaciones de arqueología comercial que inundan hoy el circuito del rock de estadio, el batería sueco desembarcará en formato de minigira con su proyecto Mikkey Dee And Friends para inyectar una dosis de crudo y genuino rocanrol en cuatro únicas paradas: Madrid, Valladolid, Bilbao y Zaragoza.

La empresa no es menor, sobre todo cuando los altares del rock clásico contemplan cómo se apagan definitivamente las pocas luces que quedaban en pie. Tras la marcha irrepetible de Lemmy Kilmister y el posterior y doloroso silencio que ha rodeado la figura de Phil Campbell, el hombre que mantuvo el pulso de la banda más ruidosa del mundo ha decidido que los clásicos no se pudren en las vitrinas de los museos, sino que se defienden en la trinchera de los directos. Acompañado por el talento visceral de Viktor Skatt al bajo y la voz, y de William Dickborn a la guitarra (ambos procedentes de esa apisonadora escandinava llamada The Drippers), Dee no pretende perpetrar la infamia de resucitar un cadáver con hologramas ni imposturas de mercadillo. Se trata, única y exclusivamente, de honrar desde las entrañas la liturgia de un repertorio que cambió para siempre la historia de la música pesada.

La andadura de este proyecto arrancó de manera casi clandestina en los escenarios suecos de 2023, pero la implacable maquinaria del directo la ha catapultado rápidamente hasta los carteles de los grandes festivales europeos del calibre de Wacken, Hellfest o Alcatraz. Ahora, la gira española (que arrancará el 3 de diciembre en la sala Revi Live de Madrid, continuará el día 5 en el LAVA de Valladolid con los gallegos Dünedain como escuderos de lujo, pasará el 6 por la Santana de Bilbao y rematará el 7 en la Oasis de Zaragoza con Newtron y los platos de RafaBasa) promete sacudir los cimientos del circuito de salas con una descarga que esquiva el piloto automático.

El repertorio seleccionado para esta expedición es una declaración de principios que hará las delicias de cualquier purista y sacará los colores a los falsos profetas del rock moderno. La apisonadora sónica combinará sin complejos los himnos universales que todo hijo de vecino tararea con la boca pequeña, desde ‘Ace of Spades‘ y ‘Overkill‘ hasta ‘Iron Fist‘, ‘The Chase Is Better Than the Catch‘ o ‘Killed by Death‘, con aquellas piezas capitales firmadas durante la etapa en la que el propio Dee ocupaba la retaguardia creativa. Temas de la talla de ‘Born to Raise Hell‘, ‘Sacrifice, Killers‘ o ‘In the Name of Tragedy‘ volverán a sonar con la contundencia atronadora que solo un superviviente de la estirpe de Lemmy puede despachar sobre las tablas.

Diciembre exigirá comprobar quiénes siguen teniendo fuego en las venas y quiénes prefieren el confort de la moqueta burguesa.

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