El panorama de la música electrónica de vanguardia y el synth-pop de cariz oscuro afronta un punto de inflexión mayúsculo. El aclamado dúo estadounidense Boy Harsher, integrado por Jae Matthews y Augustus Muller, ha anunciado un histórico salto en su trayectoria al fichar por la multinacional Atlantic Records. Bajo el amparo de este sello, la formación editará el próximo 18 de septiembre su esperado nuevo álbum de estudio, titulado «Get Mean«, un trabajo que marca su primer larga duración en formato tradicional desde el lanzamiento de «The Runner» en 2022.
Este duodécimo proyecto discográfico nace desde las entrañas como un crudo ejercicio de superación y un auténtico álbum de redención. El proceso de gestación y composición estuvo atravesado por una etapa profundamente turbulenta en el plano personal, marcada por el final de su relación sentimental, graves bloqueos creativos y dolorosas pérdidas familiares. La propia Matthews define aquel ciclo con absoluta crudeza como el periodo más extremo de su vida, volcando toda esa vivencia en un testimonio de duelo y supervivencia.
Musicalmente, «Get Mean» compuesto por doce canciones amplía de manera notable el lenguaje sonoro que consagró al proyecto. Sin renunciar a sus señas de identidad en el coldwave y el synth-pop industrial, el dúo expande su paleta incorporando guitarras estridentes, pedal steel, pads desafinados, notas de voz sin filtrar y nuevas texturas percusivas. Con este movimiento, la banda transita con naturalidad hacia una sensibilidad próxima al pop y al new romantic, demostrando una madurez instrumental que rompe las fronteras de su propio sonido.
Como carta de presentación de esta nueva etapa, el grupo ha estrenado el sencillo ‘Hard Beat‘, que toma el relevo al anterior adelanto ‘Jeans‘. El tema despliega unas texturas electrónicas densas y tensas, con claras reminiscencias ochenteras y un pulso rítmico que dialoga con la herencia sonora de figuras como Gary Numan.
La canción llega acompañada de un videoclip codirigido por la propia banda en colaboración con el director de fotografía Owen Smith-Clark y con coreografía de Monica Mirabile (FLUCT). Inspirado formalmente en el imaginario fotográfico de Helmut Newton y en el cine punk queer de Greg Araki, el apartado visual ahonda en conceptos como la vigilancia y la superación del trauma, reafirmando el pulso estético de un dúo dispuesto a redefinir su leyenda desde la madurez y la honestidad emocional.

