El pulso del hardcore punk internacional vuelve a latir con fuerza en la península. Don’t Try, la formación canadiense que se ha convertido en uno de los estandartes de la escena de Québec, ha confirmado dos fechas exclusivas en España para el próximo mes de abril. Bilbao y Barcelona serán las ciudades encargadas de recibir una propuesta musical que se define por la ausencia total de artificios y una contundencia sonora que ha traspasado fronteras.
Desde su irrupción en el circuito norteamericano, el grupo ha cimentado una reputación de hierro basada en la velocidad, la crudeza y una honestidad brutal. Sus directos no son meros conciertos, sino ceremonias de una intensidad física y emocional que retrotraen al espectador a las raíces más viscerales del género.
Procedentes de la prolífica cantera punk del Canadá francófono, Don’t Try ha sabido destilar la esencia del hardcore más clásico para adaptarlo a la urgencia del siglo XXI. Su fórmula es aparentemente sencilla pero difícil de ejecutar con tal precisión: canciones breves, ritmos vertiginosos y una actitud frontal que no concede tregua.
A diferencia de otras bandas que buscan la sofisticación técnica o la experimentación, los canadienses apuestan por la inmediatez. Sus composiciones son descargas directas al sistema nervioso, con letras que apelan a la realidad más descarnada, conectando de forma casi instintiva con un público que busca en el punk una válvula de escape y una forma de resistencia cultural.
El verdadero valor de Don’t Try reside en su capacidad para transformar cualquier escenario en un hervidero de energía constante. La crítica internacional ha destacado repetidamente la entrega absoluta de la banda, que se vacía en cada actuación bajo una máxima clara: la honestidad sobre las tablas no es negociable.

En sus conciertos, la barrera entre el artista y el espectador se difumina, creando una atmósfera de catarsis colectiva. Esa descarga, que combina la rabia con la pasión por el directo, es lo que ha convertido sus próximas visitas a Bilbao y Barcelona en dos de las citas más esperadas para los seguidores de los sonidos extremos en España.
La elección de Bilbao y Barcelona para esta breve incursión peninsular no es casual. Ambas ciudades mantienen una tradición histórica de apoyo al hardcore y cuentan con infraestructuras que favorecen el clima de cercanía necesario para este tipo de espectáculos. La llegada de Don’t Try supone, además, una oportunidad única para tomar el pulso a la escena canadiense actual, reconocida mundialmente por su vitalidad y por mantener vivo el espíritu del hazlo tú mismo (DIY).
Con estas dos fechas en el horizonte de abril, los aficionados españoles se preparan para una experiencia sonora que promete ser, ante todo, una declaración de intenciones: el punk no ha muerto, simplemente se ha vuelto más rápido y directo.

