febrero 1, 2026

Matt Kelvin, el guitarrista que revolucionó el rock con Black Midi, fallece a los 26 años

La escena experimental británica recibe un duro golpe con el fallecimiento de Matthew Kwasniewski-Kelvin, cofundador y guitarrista original de Black Midi, a los 26 años. La noticia, confirmada el 12 de enero por su familia a través del sello Rough Trade Records, revela que Matt murió «tras una larga batalla con su salud mental». Un comunicado emotivo describe al músico como «un talentoso músico y un hombre amable y cariñoso que finalmente sucumbió, a pesar de todos los esfuerzos». La pérdida ha sacudido a la comunidad indie y post-punk, donde Black Midi representaba una de las bandas más innovadoras y caóticas de la década.

Nacido en Londres en 1999, Matthew comenzó a tocar la guitarra en la escuela primaria, atraído por el punk-pop de estética skater. En 2017, junto a Geordie Greep, Cameron Picton y Morgan Simpson, formó Black Midi en el entorno del Windmill Brixton, un pub icónico de la escena underground londinense. La banda emergió como parte de la nueva ola británica que mezclaba math-rock, noise, jazz y post-punk con una intensidad frenética y una precisión quirúrgica. Matt, con su guitarra angular y técnica desbordante, fue clave en esa fórmula: sus riffs intrincados, disonantes y llenos de cambios de tiempo definieron el sonido de «Schlagenheim«, el debut que los catapultó a la fama internacional.

En «Schlagenheim«, Matt contribuyó en temas como ‘953‘, ‘bmbmbm‘ o ‘Western‘ con un enfoque que equilibraba caos y control. Su estilo: rápido, preciso, a menudo caótico pero nunca gratuito, se convirtió en sello de la banda. Críticos alabaron cómo su guitarra creaba texturas que parecían imposibles de ejecutar en vivo, pero Black Midi las hacía sonar naturales en conciertos legendarios. El álbum fue nominado al Mercury Prize y posicionó al grupo como uno de los más emocionantes de la nueva generación británica, comparados con King Crimson, Battles o incluso Radiohead en su fase más experimental.

Sin embargo, en 2021, durante la pandemia y tras la grabación de «Cavalcade«, Matt decidió dejar la banda para centrarse en su salud mental. La salida fue anunciada con respeto: la banda emitió un comunicado reconociendo su contribución y deseándole lo mejor. Desde entonces, se mantuvo alejado del foco público, aunque su legado siguió resonando en cada show de Black Midi y en bandas influenciadas por su sonido. Su partida deja a Geordie Greep como el único miembro original en el proyecto actual.

El impacto de su muerte ha sido inmediato y conmovedor. La familia pidió respeto y conciencia sobre la salud mental, un mensaje que ha sido amplificado por fans y músicos. En redes, tributos han llegado de compañeros de escena, sellos como Rough Trade y el propio Windmill Brixton, donde todo comenzó. John Robb, periodista y amigo, compartió un post emotivo: «Matt era un caballero gentil, pero su guitarra era feroz y primal».

Este obituario es un recordatorio doloroso de que la genialidad experimental no protege de la fragilidad humana. Black Midi, con su ruido controlado y su complejidad, fue una de las bandas más excitantes de la década, y Matt Kwasniewski-Kelvin fue su motor rítmico-guitarrístico inicial. Su ausencia deja un vacío en el math-rock británico, pero su legado (esos riffs imposibles, esa precisión en el caos) seguirá inspirando a generaciones. Descanse en paz, Matt: tu guitarra sigue resonando en cada nota disonante y hermosa.

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