junio 20, 2024

Noches para un futuro no tan aterrador

Ser testigos de grupos emergentes y acompañarlos en algunas de sus primeras veces siempre es un placer. Además nos sirve para sacar pecho y empaque en las conversaciones musicales del futuro con el manido “yo a estos ya les vi allá por el año…”. No fue ninguna excepción lo que vivimos hace unos días en la sala barcelonesa Heliogàbal, en pleno corazón del barrio de Gràcia, y que supuso el estreno por tierras catalanas de Agosto.

Detrás de esta propuesta musical están dos jóvenes como María y Nacho, quienes procedentes de Alicante y de León, pero afincados actualmente en Madrid, llenan de calidez el panorama del nuevo indie español. Su propuesta sonora tiene tintes ochenteros, bases nebulosas que acompañan las melodías que Nacho toca con las cuerdas, un poco de shoegaze de provincias y unas letras que reflejan el costumbrismo y la resignación, como emblema de la generación de cristal de la que forman parte. Todo ello además con toques de dulzura y candidez en la personal voz de María y una pizca, por qué no, de summertime sadness, fue lo que nos propuso Agosto para conectar con los seguidores que se acercaron a acompañarles. Un público cómplice y consciente de la juventud, la timidez y la ilusión que ambos demostraron en los casi cincuenta minutos de concierto en los que desgranaron su aún parvo repertorio.

Es de esos conciertos con sensaciones positivas pero no del todo completas. Acudieron solos frente al peligro, amparados por un ordenador, la guitarra y el teclado y sin más armas que sus voces, sus manos y su talento. Sin duda hay una buena materia prima, solo es cuestión de tiempo que la banda madrileña empiece a escalar posiciones y se amplíe el tamaño de la fuente en los carteles de festivales.

Agosto forma parte de esa nueva escena, como Menta, Marcelo Criminal o Dharmacide, que se encuentra cómoda reposando en la decadencia, la angustia y la desazón del presente por el que deambulamos y recreándose en el fracaso del modelo que nos han vendido desde bien pequeños.

De momento una trayectoria, no corta, si no naciente, con algunos sencillos y un EP que vio la luz en Marzo, su frescura, sus videos de casa y esa preciosista versión de Cariño (The Marías) nos dejan con ganas de más y definitivamente a su merced.

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