enero 26, 2022

Así sonó Burgos

El pasado fin de semana tuvimos la oportunidad de asistir al Burgosonora, en el que se dieron cita dos de las bandas con mayor presencia en el pop independiente de nuestro país: Veintiuno y La La Love You.

Sabíamos a lo que íbamos y lo que nos íbamos a encontrar, hordas de “pubertanos” agitados y ansiosos de vivir la música en directo como cuando no sabíamos qué era eso de la incidencia acumulada, y la única distancia social que nos importaba nos servía para intentar evitar el olor a humanidad severa en el transporte público.

La noche comenzó con la actuación de Veintiuno, según contaron, la única vez que habían estado en Burgos habían tocado para cero personas en una performance para el Museo de la Evolución Humana. Se notaba pues, que venían con ganas de sentir el calor de la gente (que no del lugar), ya que con los primeros acordes afloró la voz de Diego bajando las escaleras de la zona VIP y atravesando el grueso de la pista entre la multitud hasta alcanzar al escenario. La banda de Toledo defendió los temas de su último trabajo «Corazonadas» con una buena dosis de voluntad y energía, dando muestra de un sonido pop ágil, con melodías y ritmos frescos que ponen el aliño a unas letras contrapuestamente afiladas, introspectivas y autoreflexivas.

No era la primera vez que los veíamos en directo, pero sí con la formación al completo y sin problemas técnicos y la verdad es que nos causaron una buena impresión que, de no ser por esa especie de biombo blanco que enmascaraba el teclado, seguramente habría sido mejor. Son vitalidad, dinamismo, tienen solidez y confianza encima del escenario y una solvente capacidad para conectar e interactuar con sus seguidores, que uno tras otro iban coreando temas como ‘Caramelo‘, ‘Nudes‘, ‘Cabezabajo‘ o ‘Llorería‘ para la que, como no, contaron con la colaboración de David Merino… hasta acabar inoculando una buena dosis de dopamina al respetable, para dejar el terreno abonado a sus compañeros de cartel. Curioso vivir cómo unos acaban con lo que empezó todo.

Y de repente, aparecieron los La La Love You y nos pareció empezar a ver por todas partes taquillas, cazadoras con iniciales, carpetas en el pecho e incluso al capitán del equipo de Football. El grupo madrileño no pasará a la historia por la profundidad de sus canciones, pero saben explotar otras virtudes y son perfectamente conscientes del tipo de música que hacen y a quién va dirigida y precisamente en eso radica su éxito. Saben muy bien lo que tienen que hacer, con mucho peso de guitarras, vivencias de un estudiante de secundaria y tintes de punk como parte de su identidad e imprimen en sus composiciones un sonido vertiginoso (fusas como mínimo) que puso a bailar y berrar a todo aquel que en ese momento aún tuviera algún vínculo, por pequeño que fuera, con la adolescencia. Sin embargo, en el debe hemos de apuntarles un pequeño abuso del Auto-Tune y pistas de teclados, que también son muy características en su sonido, pregrabadas.

A pesar de llevar una trayectoria de más de una década, su eclosión no llegó hasta el año pasado cuando un golpe de suerte con forma de resistencia eléctrica les puso en la palestra hasta convertirlos en virales, justamente en el año más apropiado para ello y los ha llevado incluso al otro lado del charco. Son carne de festival y el pequeño movimiento sísmico que se registró en la sala Andén 56 el pasado 10 de diciembre que nos llevó a todos a estar al borde del fin del mundo dio buena cuenta de ello.

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