enero 26, 2022

Los Zigarros de antes

Hablar de Los Zigarros es hablar de antes. De antes de la pandemia cuando se subían al escenario del Circo Price para grabar durante dos noches consecutivas “¿Qué Demonios Hago Aquí?”, un disco en directo en el que la banda valenciana se rodeaba de amigos para repasar su discografía. De antes cuando la música era directa y sin pretensiones. De antes cuando la felicidad vivía en un solo de guitarra y la vida parecía más fácil.

En la época del autotune, de las canciones prefabricadas y de la mejor canción de la semana Los Zigarros han escogido el camino difícil: rock canalla sin complejos ni vanidades. No hacen nada nuevo, sus letras no te salvarán, su música ya está dentro de tu cabeza aun cuando ellos no se habían subido a un escenario pero ponerse frente a ellos es como volver a casa.

Herederos de una dinastía, que bien podría haber iniciado Burning, transitan por lugares mil veces pisados y lo hacen con la certeza de quién vive lo que vende, con esa actitud mezcla de chulería y seguridad del que sabe que va triunfar. Podrían llevar más luces, más humo (y no es que lleven poco) o más cuero pero el resultado sería el mismo; resucitar clásicos ya casi extintos.

Tras tres álbumes de estudio y uno en directo los valencianos ya tienen una incipiente cantidad de temas que funcionan como descargas adrenalinitas y es que ¿somos capaces de imaginar un concierto de Los Zigarros sin cantar ‘Dentro de la Ley’? ¿sin mover la cabeza con ‘A Todo que Sí’? ¿o aullar al ritmo de ‘Tenía que Probar’? Pues está claro que no. Sabedores de ello funcionan como una apisonadora. Llegan, hacen lo que saben y lo que deben y nos devuelven a la realidad.

Sobre el escenario situado en el Hall del Mar de Vigo Los Zigarros demostraron que son una apuesta segura, son como ese plato que has comido mil veces y que sabes que te puede entrar mejor o peor pero que jamás te va a decepcionar.

Porque sí, Los Zigarros son capaces de generar un extraño oasis de libertad, de libertad de la “de antes” donde la cerveza estaba fría y las cabezas se movían al ritmo de la música. Es cierto que ahora llevamos boz.. mascarillas y que fumar debe ser fuera del recinto no es la libertad de antes pero se le acerca, incluso, lo del fumar fuera y la ausencia de contacto físico lo ha convertido en algo más limpio y saludable. Seguimos escuchando rock and roll clásico pero sabiendo que esta vez la resaca no acompañará al postconcierto, mira, es lo que hemos ganado.

Los Zigarros son rock’n’roll del de antes en los tiempos modernos. Tequila, os podéis despedir muy tranquilos, el aprendiz ya es maestro.

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