abril 19, 2024

Odiamos a Viento Smith


La noche en que la conoció, él no sabía quiénes eran los Magnetic Fields. Ella tuvo que gritárselo al oído dos veces, entre toda esa gente. «¿Quién coño son los Magnetic Fields?» pensó, pero lo que respondió fue: «Ah, sí, sí, yo los vi cuando vinieron a Madrid… Ya… bueno, para mí el primer disco es el mejor… ¿Qué canción? No podría quedarme solo con una…». Y si solo le hubiera dado cinco minutos más, esto es lo que hubiera añadido: si quieres te enumero la discografía entera por orden de edad de los integrantes, por año de publicación, por estatura, por orden alfabético, por el puesto en las listas de ventas y por las patologías sufridas (en caso de tenerlas) de cada uno de ellos. Pero no tenía cobertura en el móvil. Luego en su casa se le olvidó hacerlo y a la mañana siguiente ella ya se había ido. 

Cuatro copas y algunos años más tarde vuelven a sonar los Magnetic Fields. Y él sabe que la sacaría   a bailar si ella estuviera ahí con él. Pero no lo está. Y por eso él odia a los Magnetic Fields. No los soporta en absoluto («Campos magnéticos», Viento Smith 2014). 
Y del mismo modo que le ocurrió a este pobre chaval, nosotros odiamos a Viento Smith con la misma intensidad con que uno odia a la pareja que está besándose a su lado cuando se está solo. Con ellos hemos descubierto que existen ciudades fuera de los mapas, dibujadas en la anatomía humana. Y que existen miradas capaces de prender fuego a todo a su alrededor.  Pero también a escapar a tiempo de algo que nos duele, en vez de irnos flotando como un ser inerte. Viento Smith te echa alcohol en la herida y luego sopla, para ayudarte a cicatrizar. 
El grupo publica nuevo trabajo el 18 de febrero, un vinilo en 7″ que ya tiene nombre: «Árboles Renacidos«. Con motivo de ello, Ricardo Lezón y David Cordero dieron un concierto en la sala Clamores de Madrid el pasado 29 de enero. Acompañándolos, aunque no estaba previsto, estuvo el teclista de McEnroe: Gonzalo Eizaga. Ricardo Lezón es la voz y la maestría compositiva de McEnroe y Cordero es el creador de los ambientes oníricos y naturistas de Úrsula
En el concierto hicieron un repaso a su discografía. Eso significa que interpretaron los seis temas que componen su álbum homónimo publicado a principios de 2014, y los dos nuevos singles: «El aire de mi pecho» y «Campos magnéticos«. Cuando suena esta última canción, alguien entre el público grita: «¡Vaya tema, amigo!«, a lo que Ricardo responde sonriendo tímidamente: «En verdad es un poco como los demás…«. Y es que Viento Smith son sosos y todas sus canciones se dan un «viento» (que el mono toque los platillos) parecido, pero es que su música es así. Ellos son así. Sus canciones son perfectas para acompañar un día de lluvia. Todas duran entre cinco y siete minutos, lo necesario para crear una pieza completa, cuidada y puesta bonita hasta el último detalle. Cada una es un poema, un viaje del que uno no sale igual que entró. 
Ya no me caen tan mal los Magnetic Fields

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